Alejandra Pizarnik (1936–1972) fue una influyente poeta argentina, cuya obra es un pilar del surrealismo y la vanguardia latinoamericana del siglo XX. Tras estudiar Filosofía, Periodismo y Pintura en Buenos Aires, vivió en París entre 1960 y 1964, donde tradujo literatura francesa y forjó una profunda complicidad intelectual con figuras como Julio Cortázar y Octavio Paz. Su poesía se caracteriza por textos breves y depurados de un gran lirismo melancólico, obsesionados con la muerte, el silencio, el desamparo y el fracaso de la palabra para expresar el dolor interior.