Descripción
Tener ocho brazos es una ventaja cuando el día está lleno de tareas: tender la ropa, preparar la cena, llevar los niños a la escuela y salir a trabajar. Este libro aborda la cotidianidad de un padre de familia y su agitada rutina con sus dos hijos. Aunque las tareas no dan espera, al final del día siempre hay espacio para la diversión. Con una propuesta visual evocadora, este libro sin palabras ofrece un retrato íntimo de la relación paternal y la vida en familia.






