Descripción
Había una vez un niño tan perezoso que ni siquiera salía de su cuarto para ir al baño. Cansada, su madre le entregó un azadón y le dio un ultimátum. Kwon toma prestado el tono de los relatos tradicionales de Oriente para hablar de la importancia del trabajo. Pero el texto, lejos de ser didáctico, es fresco y sorprendente, y le sacará una sonrisa al lector. Recomendado Desde los 6 años






