Descripción
Con papel recortado y lápices de color sobre blanco abundante. el autor el autor crea un pequeño bosque en el que una oruga aprende a defenderse de las aves golosas demostrándoles su utilidad: ¡puede medirlas! Tras medir la cola del petirrojo (cinco de sus pasos). este la lleva donde otras aves. y así. cada doble página muestra el coqueteo de la pequeña oruga con la muerte: mide el cuello del flamenco. el pico del tucán. las patas de la garza… hasta que el ruiseñor. le plantea un nuevo reto: medir su canto o esperar lo peor… La solución de la astuta oruga arrancará una sonrisa al lector. Las apuestas narrativas del autor se centran en los textos breves sobre el fondo beige de las páginas. donde crecen los verdes collages del follaje y los árboles. y un ritmo narrativo pausado que eleva y mantiene la tensión hasta el último punto. Desde el nacimiento






