Descripción
Desde siempre. Eduardo supo que algún día iría a la casa en la que su abuelo había vivido en Lodz. Polonia. de donde lo habían sustraído los nazis para llevarlo a un campo de concentración. Durante la última cena que compartieron. en Guatemala. el abuelo le escribió la dirección. aunque no quería que su nieto fuera allí. Cuando el abuelo muere. Eduardo entabla correspondencia con madame Maroszek. una polaca que ayuda a los descendientes de los judíos de Lodz a encontrar los rastros de los familiares que vivieron y murieron en el gueto de esa ciudad. En realidad. ella hace mucho más. no solo lo guía por las calles de Lodz. sino que comparte conocimientos sobre lo que sucedió allí y le lleva a reflexionar sobre la importancia de escribir. de dejar el testimonio de lo vivido. Las ilustraciones de tinte surrealista. en las que el rojo destaca en la atmósfera sombría. acompañan el relato realzando las emociones que embargan al protagonista y narrador al recorrer ese escenario de dolor. muerte y rebelión soterrada. Desde los 12 años






