Descripción
Aunque perdió el oído a los siete años, la narradora no se considera sorda, pues tiene en su cuerpo mil orejas diminutas con las que oye la llegada de la lluvia o el grito de amor de sus seres queridos. Minimalista en palabras y en imágenes, este libro tiene una carga expresiva profunda que transmite la sensibilidad de una persona con discapacidad auditiva. Recomendado Desde los 9 años






