Descripción
Poemas llenos de ritmo que bordean el ser que se observa en el espejo, anciano se ha ido y su nieta sigue visitando a su amigo vegetal para conversar.
Arciniegas reflexiona sobre la vejez y crea una metáfora de la vida que se disuelve y aun así permanece en el corazón de los que quedan. Las ilustraciones transmiten la grandeza de los sentimientos. Recomendado Desde los 9 años






