Descripción
Una pequeña liebre juega con su mamá a decirle cuánto la quiere. Cada vez, la medida del amor es más grande. Empieza con los brazos extendidos, luego con
los pies pegados a un tronco de árbol y termina llegando hasta la luna. Esta historia está cargada de gran ternura, sencillez y emoción. La ilustración enfatiza el sentimiento y llena de fuerza el relato. Recomendado Desde los 3 años






