Descripción
Lo que tiene que decirle al señor Lairla es tan importante que la señora González casi no puede dormir. así que tan pronto despierta le escribe una carta y la lleva al buzón de correos, luego regresa a casa. desayuna y se queda dormida. La carta sigue su viaje y. como dice la señora González. “hay que poner mucho cuidado en los detalles”. De allí en adelante. los capítulos se encadenan unos a otros por sus últimas y primeras palabras. en un relato-retahíla: el cartero cae de cabeza en una zanja enorme como un pez. el pez sale en busca de un bocado y se precipita en un abismo como si fuera la garganta de un gigante. el gigante sediento cae en un pozo… Hasta que finalmente la carta llega a manos del señor Lairla. Las ilustraciones. en tonos pastel. reafirman el espíritu onírico del relato e incluyen en sus escenas y paisajes elementos que están fuera de contexto y que más tarde encontraremos en casa del señor Lairla. Un relato entretenido para leer y releer. para escudriñar las ilustraciones e indagar. en esa frontera entre el sueño y la realidad en la que transita el libro. quién sueña y cómo llega la carta a su destino. Desde los 9 años






