Descripción
El ojo de vidrio del abuelo era mágico. Le Epermitía ver más allá de la superficie de las cosas y las personas. Su nieto no podía dejar de observarlo y, gracias a eso, aprendió a usar su imaginación. Con un lenguaje sugestivo, una prosa ágil y sentido del humor/ Campos de Queirós presenta el mundo interior de un niño que reflexiona sobre su realidad. Recomendado Desde los 9 años






