Descripción
El árbol tiene barba gris como el abuelo y llegó a la tierra antes que él. Ahora el anciano se ha ido y su nieta sigue visitando a su amigo vegetal para conversar.
Arciniegas reflexiona sobre la vejez y crea una metáfora de la vida que se disuelve y aun así permanece en el corazón de los que quedan. Las ilustraciones transmiten la grandeza de los sentimientos. Recomendado Desde los 9 años






